El archipiélago de Sabana-Camagüey (ASC) presenta muchos cayos y cayuelos mayormente alejados de la isla de Cuba, lo que limita el conocimiento sobre la diversidad vegetal de los mismos por las dificultades de acceso. Los cayos Felipe de Sotavento, Felipe de Barlovento y Paredón de Lado constituyen islotes ubicados en este archipiélago. Las especies de plantas que se establecen en estos islotes se encuentran adaptadas a soportar condiciones extremas del ambiente, como fuertes vientos, estrés hídrico, pobreza de nutrientes y marejadas (Randall y Scott, 1997Randall RE, Scott GAM. 1997. Communities of sand and shingle beaches. En: van der Maarel E. (ed.), Drycoastal ecosystems. General aspects, 263-274. Elsevier, Amsterdam.).
Estos tres islotes son importantes también desde el punto de vista faunístico, pues en ellos se concentra la mayor población reproductora de las colonias de Leucophae usatricilla (Galleguito) en Cuba (Rodríguez-Batista et al., 2014Rodríguez Batista D, Arias Barreto A, Ruiz Rojas E. 2014. Fauna terrestre del Archipiélago de Sabana-Camagüey, Cuba. Editorial Academia, La Habana.) y también se reproducen varias especies de gaviotas. Cayo Felipe de Barlovento constituye el sitio de reproducción de aves marinas con mayor riqueza de especies del país (García-Quintas et al., 2020García-Quintas A, González Leiva L, González González A. 2020. Novedades sobre la reproducción de dos especies de aves marinas poco comunes en Cuba. Journal of Caribbean Ornithology. 33: 54-57.). La identificación de áreas críticas para las aves acuáticas y la evaluación del estado de conservación se ha convertido en una prioridad urgente para la conservación biológica (Xia et al., 2017Xia S, Yu X, Millington S, Liu Y, Jia Y, Wang L, Hou X, Jiang L. 2017. Identifying priority sits and gaps for the conservation of migratory waterbirds in China coastal wetlands. Biological Conservation. 210: 72-82.). Para las especies de aves que nidifican en estos sitios, la estructura de la vegetación es de vital importancia. La pérdida de poblaciones de plantas y, por tanto, la destrucción del hábitat nativo puede llevar a la disminución de las poblaciones de aves marinas (Peterjohn y Sauer, 1999Peterjohn BG, Sauer JR. 1999. Population status of North American grassland birds from the North American Breeding Bird Survey, 1966-1996. Studies in Avian Biology. 19: 27-44.) además del empobrecimiento de la flora.
Una de las necesidades primordiales para la protección efectiva de los ecosistemas naturales es el conocimiento detallado de su biodiversidad y su seguimiento temporal (García-Lahera y Orozco-Morgado, 2018García-Lahera JO, Orozco-Morgado A. 2018. Flora y vegetación en la península de Ancón, Trinidad, Sancti Spíritus, Cuba. Revista del Jardín Botánico Nacional. 39: 29-47.). Para Pearce (2016)Pearce DG. 2016. Modelos de gestión de destinos: Síntesis y evaluación. Estudios y Perspectivas en Turismo. 25: 1-16. es importante considerar el desarrollo del turismo como actividad en una zona delimitada, aspecto que se debería tener en cuenta por los tomadores de decisiones en este sector. El levantamiento de información sobre el medio ha venido realizándose de una forma divorciada respecto a las necesidades reveladoras que requiere el ministerio de turismo (Proaño-Ponce et al., 2017Proaño WP, Ramírez JF, Pérez I. 2017. El rol del turismo sostenible en cantones costeros de Ecuador. Avances. 19: 380-390.). Cuba está situada dentro de los primeros países en el Caribe en donde el turismo es parte primordial en su economía, regido por el desarrollo socioeconómico que se ha venido produciendo en los últimos años como alternativa al modelo neoliberal existente en el mundo (Cruz-Bermúdez y González-Damián, 2020Cruz Bermúdez LD, González Damián A. 2020. Desarrollo turístico y sostenibilidad en la comunidad de Caibarién (Cuba). Revista Internacional de Turismo, Empresa y Territorio. 4: 103-127.). En este sentido, es importante comprender que se necesita, de manera imperiosa, un desarrollo turístico sostenible, el cual preserve el ambiente. Según Burgui-Burgui (2018)Burgui-Burgui M, Ibarra Benlloch P, Echeverría Arnedo MT. 2018. Evolución de la calidad del paisaje a partir del desarrollo turístico en Cayo Santa María (Villa Clara, Cuba). Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles. 78: 444-473. el funcionamiento de la actividad turística depende de la calidad y el estado del paisaje, teniendo implícita la necesidad de un modelo de desarrollo en equilibrio con su entorno. Estos cayos son usados como sitio de arribo para turistas que disfrutan de paseos en embarcaciones de la Marlin. La llegada de personas a cayo Felipe de Sotavento ha provocado la antropización con la inclusión de especies vegetales exóticas, conejos y cobayos que atentan contra la estabilidad ecológica del mismo (García-Quintas et al., 2020García-Quintas A, González Leiva L, González González A. 2020. Novedades sobre la reproducción de dos especies de aves marinas poco comunes en Cuba. Journal of Caribbean Ornithology. 33: 54-57.). Por su parte, aunque Martínez-Reig (2009)Martínez-Reig J. 2009. Ecología reproductiva de ocho especies de Gaviotas y Gallegos (Charadriiformes: Laridae) en cayos del archipiélago de Sabana-Camagüey, Cuba. Tesis de Diploma. Facultad de Biología (Universidad de La Habana), La Habana. hace una breve mención sobre la flora y la vegetación de estos sitios, no existe un estudio detallado que demuestre los valores florísticos de estos cayuelos. Por esta razón, el presente trabajo tiene como objetivo caracterizar la flora y la vegetación de los cayos Felipe de Sotavento, Felipe de Barlovento y Paredón de Lado.
El estudio se realizó en los cayos Felipe de Sotavento (FS) (22°37'33'' - 078°38'43''), Felipe de Barlovento (FB) (22°36'41'' - 078°37'27'') y Paredón de Lado (PL) (22°28'40'' - 078°12'48''), los cuales constituyen islotes ubicados en el archipiélago de Sabana-Camagüey (Fig. 1). Los mismos tienen una extensión de 0.06 km2; 0.05 km2 y 0.02 km2 respectivamente (Rodríguez-Batista et al., 2014Rodríguez Batista D, Arias Barreto A, Ruiz Rojas E. 2014. Fauna terrestre del Archipiélago de Sabana-Camagüey, Cuba. Editorial Academia, La Habana.).
Al norte de la provincia de Ciego de Ávila la temperatura máxima media oscila entre los 28.8ºC mientras que la mínima media ronda por los 24.0ºC. La humedad es generalmente alta durante el período nocturno, siendo las precipitaciones y la influencia marítima los mayores causantes de la elevación de esta variable. En cuanto a la distribución de lluvia por meses, existen dos períodos bien delimitados: uno lluvioso y uno poco lluvioso. Dentro del período lluvioso se delimitan dos máximos, el principal de septiembre a noviembre y uno secundario que comprende los meses de mayo y junio. Este período es el que aporta la mayor cantidad de precipitación al total anual. A su vez, el período poco lluvioso comprende dos mínimos, uno principal de diciembre a abril y uno secundario, que incluye los meses de julio y agosto. La velocidad del viento desde el punto de vista anual, las direcciones más y menos ventosas son ENE (17.3 km/h) y S (5.5 km/h), respectivamente (Batista-Tamayo et al., 2006Batista Tamayo LM, Gonzáles de Zayas R, Zúñiga Ríos A, Matos Pupo F, Hernández Roque L, González Alfonso D. 2006. Atributos físicos del norte de la provincia Ciego de Ávila. En: Ecosistemas costeros: biodiversidad y gestión de recursos naturales. Compilación por el XV Aniversario del CIEC. Sección I. Ecosistema del norte de la provincia Ciego de Ávila. CIEC. Editorial CUJAE, La Habana. ).
La lista florística se elaboró a partir de cuatro recorridos de campo (julio de 2018, mayo-junio-julio de 2019) en cada cayo. Los especímenes recolectados se depositaron en el herbario del Centro de Investigaciones de Ecosistemas Costeros. La identificación taxonómica de las especies se realizó in situ y mediante la consulta bibliográfica (León, 1946León H. 1946. Flora de Cuba I. Gimnospermas. Monocotiledóneas. Contribuciones Ocasionales del Museo Historia Natural del Colegio La Salle. No.8, La Habana.; León y Alain, 1951León H, Alain H. 1951. Flora de Cuba II. Dicotiledóneas. Casuarináceas a Meliáceas. Contribuciones Ocasionales del Museo Historia Natural del Colegio La Salle. No.10, La Habana. ; Alain, 1953Alain H. 1953. Flora de Cuba III. Dicotiledóneas: Malpighiaceae a Myrtaceae. Contribuciones Ocasionales del Museo Historia Natural del Colegio La Salle. No.13, La Habana. ; 1957Alain H. 1957. Flora de Cuba IV. Dicotiledóneas: Melastomataceae a Plantaginaceae. Contribuciones Ocasionales del Museo Historia Natural del Colegio La Salle. No.16, La Habana. ; 1964Alain H. 1964. Flora de Cuba V. Rubiales-Valerianales-Cucurbitales-Campanulales-Asterales. Asociación de Estudiantes de Ciencias Biológicas, La Habana.) y monografías posteriores: Catasús (2011Catasús L. 2011. Poaceae I (Parte General y Panicoideae). En: Greuter W, Rankin R. (eds.), Flora de la República de Cuba. Serie A. Plantas Vasculares. Fascículo 17A. A. R. Gantner Verlag KG. Ruggell, Liechtenstein., 2015)Catasús L. 2015. Poaceae II (Pharoideae a Chloridoideae). En: Greuter W, Rankin R. (eds.), Flora de la República de Cuba. Serie A. Plantas Vasculares. Fascículo 21A. Koeltz Scientific Books, Königstein., Bässler (1998)Bässler M. 1998. Mimosaceae. Flora de la República de Cuba. Serie A. Plantas Vasculares. Fascículo 2. Koeltz Scientific Books, Königstein., Beyra (1998)Beyra A. 1998. Las leguminosas (Fabaceae) de Cuba, II: Tribus Crotalarieae, Aeschynomeneae, Millettieae y Robinieae. Collectanea Botanica. 24: 150-332., Rodríguez (2000)Rodríguez A. 2000. Tiliaceae. En: Greuter W. (ed.), Flora de la República de Cuba. Serie A. Plantas Vasculares. Fascículo 3(5). Koeltz Scientific Books, Königstein., Méndez (2003)Méndez I. 2003. Verbenaceae. En: Greuter W. (ed.), Flora de la República de Cuba. Serie A. Plantas Vasculares. Fascículo 7(3). A. R. Gantner Verlag KG. Ruggell, Liechtenstein., Rankin (2005)Rankin R. 2005. Capparaceae. En: Greuter W, Rankin R. (ed.), Flora de la República de Cuba. Serie A. Plantas Vasculares. Fascículo 10 (1). A. R. Gantner Verlag KG. Ruggell, Liechtenstein., Areces y Fryxell (2007)Areces F, Fryxell PA. 2007. Malvaceae. En: Greuter W, Rankin R. (eds.), Flora de la República de Cuba. Serie A. Plantas Vasculares. Fascículo 13. A. R. Gantner Verlag KG. Ruggell, Liechtenstein., Beurton (2008)Beurton C. 2008. Rutaceae. En: Greuter W, Rankin R. (eds.), Flora de la República de Cuba. Serie A. Plantas Vasculares. Fascículo 14 (3). A. R. Gantner Verlag KG. Ruggell, Liechtenstein., Rankin y Greuter (2009)Rankin R, Greuter W. 2009. Brassicaceae. En: Greuter W, Rankin R. (ed.), Flora de la República de Cuba. Serie A. Plantas Vasculares. Fascículo 15 (4). A. R. Gantner Verlag KG. Ruggell, Liechtenstein., Ferrufino y Greuter (2010Ferrufino L, Greuter W. 2010. Smilacaceae. En: Greuter W, Rankin R. (eds.), Flora de la República de Cuba. Serie A. Plantas Vasculares. Fascículo 16(5). A. R. Gantner Verlag KG. Ruggell, Liechtenstein.), Mory (2010)Mory B. 2010. Celastraceae. En: Greuter W, Rankin R. (eds.), Flora de la República de Cuba. Serie A. Plantas Vasculares. Fascículo 16 (1). A. R. Gantner Verlag KG. Ruggell, Liechtenstein., Barreto (2013)Barreto A. 2013. Caesalpiniaceae. En: Greuter W, Rankin R. (eds.), Flora de la República de Cuba. Serie A. Plantas Vasculares. Fascículo 18. Koeltz Scientific Books, Königstein., Acevedo-Rodríguez (2014)Acevedo-Rodríguez P. 2014. Sapindaceae. En: Greuter W, Rankin R. (eds.), Flora de la República de Cuba. Serie A. Plantas Vasculares. Fascículo 20(5). Koeltz Scientific Books, Königstein., Hiepko (2014)Hiepko P. 2014. Olacaceae. En: Greuter W, Rankin R. (eds.), Flora de la República de Cuba. Serie A. Plantas Vasculares. Fascículo 20(3). Koeltz Scientific Books. Königstein, Alemania. y Rohwer (2014)Rohwer JG. 2014. Lauraceae. En: Greuter, W. y Rankin, R. (ed.), Flora de la República de Cuba. Serie A. Plantas Vasculares. Fascículo 19. Koeltz Scientific Books, Königstein.. Para la actualización sobre la distribución original de las especies (indígenas-exóticas), la nomenclatura y la taxonomía se consultó a Greuter y Rankin (2017)Greuter W, Rankin R. 2017. The Spermatophyta of Cuba. A Preliminary Checklist. Second, updated edition of the The Spermatophyta of Cuba with Pteridophyta added. Botanischer Garten and Botanisches Museum Berlin-Dahlem, Berlín.. La determinación de las especies invasoras o potencialmente invasoras se realizó según Oviedo y González-Oliva (2015)Oviedo R, González-Oliva L. 2015. Lista nacional de plantas invasoras y potencialmente invasoras en la República de Cuba. 2015. Bissea 9 (número especial 2): 1-88.. Se registraron como exóticos los táxones que se indican en Greuter y Rankin (2017)Greuter W, Rankin R. 2017. The Spermatophyta of Cuba. A Preliminary Checklist. Second, updated edition of the The Spermatophyta of Cuba with Pteridophyta added. Botanischer Garten and Botanisches Museum Berlin-Dahlem, Berlín. como dudosamente indígenas y que a su vez son integrantes de las listas de plantas invasoras o potencialmente invasoras de Oviedo y González-Oliva (2015)Oviedo R, González-Oliva L. 2015. Lista nacional de plantas invasoras y potencialmente invasoras en la República de Cuba. 2015. Bissea 9 (número especial 2): 1-88.. Para conocer el estado de conservación de los táxones presentes en el área se consultó a González-Torres et al. (2016)González-Torres LR, Palmarola A, González-Oliva L, Bécquer E, Testé E, Barrios D (eds.). 2016. Lista Roja de la flora de Cuba. Bissea 10 (número especial 1): 1-352. .
Para la clasificación de las formaciones vegetales se siguió a Borhidi (1996)Borhidi A. 1996. Phytogeography and vegetation ecology of Cuba. Akadémiai Kiadó, Budapest.. Se caracterizó cada formación vegetal a partir de observaciones acerca de sus estratos, sustrato y especies más abundantes. La delimitación de los estratos se realizó de acuerdo a Berazaín (1979)Berazaín, R. 1979. Fitogeografía. Universidad de La Habana, Facultad de Biología, La Habana., con ligeras modificaciones en los intervalos de altura. Como componentes del estrato herbáceo se registraron las plantas herbáceas y plántulas de arbustos; como parte del estrato arbustivo se tuvieron en cuenta las plantas leñosas sin tronco definido de hasta 4 m de altura. Además, para conocer cuan similar podría ser la composición de las especies entre los cayuelos se aplicó el índice de Jaccard mediante el programa PAST versión 2.14.
Se registró un total de 28 especies de plantas vasculares, pertenecientes a igual cantidad de géneros y 22 familias (Tabla 1). Las familias más representadas fueron Fabaceae y Poaceae. Del total de especies encontradas, 23 fueron nativas y cinco exóticas. Cayo Felipe de Sotavento presentó la mayor cantidad de especies tanto nativas (16) como exóticas (3) (Fig. 2). De las cinco especies exóticas registradas en estos cayos una fue considerada potencialmente invasora y una invasora. Además, se encontraron dos especies que están consideradas entre las 100 más nocivas para Cuba por su invasividad, no se encontraron especies con riesgo de extinción y 12 de preocupación menor.
Los valores de riqueza de especies fueron mayores en los cayos FS y FB con 19 y 17 especies, respectivamente. PL con nueve especies resultó ser el de menor riqueza florística (Tabla 1). Al aplicar el índice de Jaccard se apreció que los cayos con mayor similitud en cuanto a la composición de especies fueron FB y FS (FB/FS = 0.38463; FB/PL = 0.35000; FS/PL = 0.20833). Estos tres cayos compartieron tres especies en común, en al menos dos de ellos se encontraron seis especies compartidas. Cayo Felipe de Sotavento presentó el mayor valor en cuanto a singularidad de su flora (9), seguido por Felipe de Barlovento (5) y Paredón de Lado (3) respectivamente. Se encontraron especies introducidas por el hombre en cayo FS. Las especies plantadas fueron Hymenocallis arenicola Northr., Coccoloba uvifera (L.) L. y Cocos nucifera L.
En los tres cayos se identificaron tres tipos de formaciones vegetales: complejo de vegetación de costa rocosa, complejo de vegetación de arenosa y manglar. Cayo FS presentó además de las formaciones anteriores un herbazal. En el complejo de vegetación de costa arenosa el estrato herbáceo fue el más abundante, presentando una altura máxima de 1.70 m y una mínima de 0.28 m. Existieron algunas especies en el arbustivo como Caesalpinia bonduc (L.) Roxb. y Pithecellobium keyense Britton, que no alcanzaron más de 1.0 m de altura. El complejo de vegetación de costa arenosa estuvo compuesto por 25 especies de plantas, entre las especies más frecuentes se encontraron Uniola paniculata L., Sporobolus virginicus (L.) Kunth, C. bonduc, Tournefortia gnaphalodes (L.) R. Br. ex Roem. & Schult. y Suriana marítima L. La vegetación de costa arenosa en FB estuvo representada por 17 especies de plantas, en FS este valor fue de 18 y en PL de 6.
El complejo de vegetación de costa rocosa se desarrolló en los tres cayos trabajados, con mayor presencia en cayo PL, siendo la formación más abundante en este cayo y presentando la mayor riqueza de especies (9) si se compara con igual formación en los restantes cayos (FB y FS - 6). Se presentó sobre diente de perro y con predominio de los individuos de Conocarpus erectus L., esta especie además fue la única que se encontró en el estrato arbustivo, de las nueve especies presentes en esta formación. Predominaron las especies Sesuvium portulacastrum (L.) L., S. virginicus y Chamaesyce mesembryanthemifolia (Jacq.) Dugand., con porte herbáceo, desarrollándose (< 0.25 m de altura) en oquedades que poseen arena.
El manglar estuvo presente en los tres cayos, representado solo por la especie C. erectus. Se observó formando una franja que bordea los cayos por el lado sureste mayormente. Aunque se apreciaron algunos individuos al suroeste de FS y al noroeste de PL. C. erectus alcanzó 4.0 m de altura, representando el estrato arbustivo como ya se comentó. Por su parte, el herbazal se observó sobre arena en cayo FS. Se dispone como una gran mancha en el centro del cayo, rodeado por el complejo de vegetación de costa arenosa y rocosa. La especie más abundante fue Uniola paniculata L., aunque se encontraron individuos aislados de Canavalia rosea (Sw.) DC, C. bonduc y P. keyense. Alcanzó una altura de 1.70 m el estrato herbáceo, siendo el único presente en esta formación vegetal.
Según Guadamuz y Bloomfield (2019)Guadamuz N, Bloomfield MS. 2019. Composición florística y estructura del manglar de los Cayo Miskitos a 10 años después del huracán Félix. Revista Universitaria del Caribe. 22: 88-93. la relevancia de conocer la composición florística de determinado lugar es que permite caracterizar las comunidades en términos de familias, géneros y especies presente. Los valores de riqueza de especies fueron mayores en los cayos FS y FB. Esto puede estar determinado por la extensión superficial, pues estos cayos presentan mayor tamaño que PL. Según Begon et al. (2006)Begon M, Townsend CR, Harper JL. 2006. Ecology from individuals to ecosystems.4ta. ed. Publishing Ltd, Blackwell. la riqueza de especies en las islas se encuentra directamente relacionada con la extensión superficial. Este hecho es corroborado por Martínez-Quesada (2020)Martínez-Quesada E. 2020. Vegetación y flora asociada de los principales cayos del archipiélago de los Jardines de la Reina, Cuba. Revista del Jardín Botánico Nacional. 41: 175-188. quien plantea la importancia de los cayos de mayor extensión superficial respecto al mayor sustento de la flora en una diversidad de hábitats. Según Martínez-Reig (2009)Martínez-Reig J. 2009. Ecología reproductiva de ocho especies de Gaviotas y Gallegos (Charadriiformes: Laridae) en cayos del archipiélago de Sabana-Camagüey, Cuba. Tesis de Diploma. Facultad de Biología (Universidad de La Habana), La Habana., Salcocornia sp. es predominante en los cayos FS y FB, aunque en el presente estudio no se encontró ninguna especie de dicho género. Se registró en este trabajo Atriplex pentandra (Jacq.) Standl. como la única especie de la familia Chenopodiaceae. Esta especie pudo haber desaparecido, o bien haber ocurrido un error de clasificación anteriormente.
El establecimiento de especies invasoras en estos cayos modifica la estructura y funcionamiento del ecosistema, pues según Reyes-Ortiz et al. (2017)Reyes-Ortiz JL, González-Gándara C, Domínguez-Barradas C, Cruz-Morales GE. 2017. Estructura comunitaria de la vegetación litoral del municipio de Tuxpan, Veracruz. Polibotánica. 43: 103-123. las especies invasoras atentan contra la preservación de la flora y la vegetación originales. Además, las invasiones biológicas afectan el desarrollo de las formaciones vegetales naturales, así como sus principales funciones ecológicas (Morales-Martínez y Montero-Díaz, 2020Morales Martínez A, Montero Díaz A. 2020. Estudio florístico de la Reserva Ecológica La Coca, provincias La Habana y Mayabeque, Cuba. Revista del Jardín Botánico Nacional. 41: 189-208.). Vitousek (1987)Vitousek PM. 1987. Biological invasion by Myrica faya alters ecosystems in Hawaii. Science. 238: 802-804., plantea que los grupos insulares son vulnerables a sufrir invasiones biológicas. Esto puede estar influenciado por la escasa competencia de la flora nativa (Loope y Mueller- Dombois, 1989Loope LL, Mueller-Dombois D. 1989. Characteristics of invaded islands with special reference to Hawaii. En: Drake JA, Mooney HA, Di Castri F, Groves RH, Kruger FJ, Rejmánek M, Williamson M (eds.), Biological Invasions, a Global Perspective, 257-280, UK.) y la pobreza de su fauna, reduciendo esta última el número potencial de depredadores (Sanz-Elorza et al., 2005Sanz-Elorza M, Dana ED, Sobrino E. 2005. Aproximación al listado de plantas vasculares alóctonas invasoras reales y potenciales en las islas Canarias. Lazaroa. 26: 55-66.).
La proliferación de especies introducidas en cayo FS provocó cambios estructurales en la flora y la vegetación del lugar. Según Mas-Castellanos et al. (2015)Mas-Castellanos L, Romero-Jiménez M, Castañeda-Noa I, Perdomo ME, Arredondo- Quevedo I, Rodríguez-Alfonso R. 2015. Caracterización de la flora introducida en los cayos Las Brujas y Santa María, Villa Clara. Revista del Jardín Botánico Nacional. 36: 163-172. esa proliferación constituye una seria amenaza para la conservación de la biodiversidad florística autóctona en los cayos. Conforme a los autores anteriores, el hombre propicia la introducción de especies, directamente como agente dispersor natural e indirectamente por los impactos negativos derivados de su actividad en estos ecosistemas. De hecho, la introducción de especies en hábitats naturales está referida como una de las principales causas que afectan las especies nativas de un ecosistema (González-Torres et al., 2016González-Torres LR, Palmarola A, González-Oliva L, Bécquer E, Testé E, Barrios D (eds.). 2016. Lista Roja de la flora de Cuba. Bissea 10 (número especial 1): 1-352. ). Esto conlleva a alteraciones en los grupos de animales que usan la vegetación como alimento, en la nidificación o simplemente la emplean para la protección contra depredadores.
La presencia y extensión del manglar en los tres cayos está en concordancia con lo planteado por Martínez-Quesada (2017)Martínez-Quesada E. 2017. Fitosociología y sintaxonomía de los manglares y saladares de las lagunas costeras de los cayos Coco y Sabinal, Cuba. Acta Botánica Malacitana. 42: 219-239. . En correspondencia con este autor, en el archipiélago de Sabana-Camagüey los manglares constituyen la formación vegetal mejor representada, debido a las condiciones de inundaciones, tanto permanentes como temporales y a las mareas de ese territorio. La baja riqueza florística evidenciada en el manglar y el complejo de vegetación de costa rocosa pudiese estar relacionada con las condiciones ecológicas extremas de los suelos. Varios factores pueden contribuir al bajo crecimiento de especies en estos sitios. Entre esos factores están la salinidad, la poca o nula disponibilidad de materia orgánica en los suelos rocosos y la incidencia de los fuertes vientos marinos (Kumler, 1997Kumler ML. 1997. Critical environmental factors in dry coastal ecosystems. En: Van der Maarel E. (ed.), Dry coastal ecosystems. General aspects, 387-409, Elsevier, Amsterdam.). El amplio desplazamiento del herbazal en cayo FS está sustentado por la presencia de herbáceas del tipo halófitas. Este tipo de plantas son resistentes al desplazamiento de arena, escasez de agua y alta salinidad.
El desarrollo turístico en estos cayos principalmente en FS y FB es la fuente mayor de presión para estos ecosistemas. Entre las actividades causantes de las perturbaciones en FS está la utilización pública descontrolada de estos lugares por parte de turistas y trabajadores de embarcaciones. Esto trae consigo la proliferación de especies invasoras tanto vegetales como faunísticas. De continuar esas prácticas deliberadas se podrían transformar los valores naturales de los sitios, perdiendo su atractivo y comprometiendo la funcionabilidad integral de estos cayos. De acuerdo a Faife-Cabrera et al. (2020)Faife-Cabrera M, Pérez-Obregón A, González-Leiva L. 2020. Diversidad florística de cayo Paredón Grande, Ciego de Ávila, Cuba. Acta Botánica Cubana. 219: 67-78. la diversidad vegetal en cayo Paredón Grande se ve afectada por el desarrollo turístico, que sin duda ya afecta la preservación de comunidades faunísticas que utilizan a estas especies vegetales; hecho que se desarrolla en FS. Según Fang et al. (2018)Fang X, Hou X, Li X, Hou W, Nakaoka M, Yu X. 2018. Ecological connectivity between land and sea: a review. Ecological Reseach. 33: 51-61. la actividad humana causa disturbios irreversibles en la conectividad ecológica afectándose la biodiversidad y los servicios ecosistémicos a escalas temporales y espaciales.
El cayo que presenta mayor diversidad vegetal es Felipe de Sotavento. Este cayo alberga mayor similitud florística con Felipe de Barlovento. Solo en cayo Paredón de Lado no se identifican los cuatro tipos de formaciones vegetales descritos. La riqueza florística de estos cayuelos está afectada por la actividad turística, y con ella se perjudica la fauna asociada a la misma. Se recomiendan estudios futuros sobre ecología y biogeografía de islas.